Por otro lado,
entendemos como la voluntad como la capacidad humana de decidir lo que
realmente uno desea y lo que no. Estas dos cualidades unidas ayudan a
las personas a generar estrategias de afrontamiento capaces de superar grandes
obstáculos en la vida.
La inteligencia y
voluntad en los actos humanos se consideran cualidades altamente positivas,
ambas definen a una persona capaz de tomar las mejores decisiones analizando
sus sentimientos y todo lo que rodea al individuo, es por ello que muchas
terapias psicológicas intentan entrenar estas dos cualidades en las personas.
La inteligencia funda la verdad, es decir,
es capaz de discernir el conocimiento cierto de aquel que no lo es al más puro
estilo cartesiano. Descartes fue uno de los filósofos que más reflexionó sobre
el concepto de certeza hasta el punto de que afirmó: "Pienso, luego
existo".
la voluntad
también es una facultad inmaterial que tiene una finalidad tan excelente y
noble como la de actuar de una forma ética en base al bien.
Gracias a la voluntad somos capaces de seguir adelante aún cuando nuestra mente
ha dicho "basta". Cultivar la voluntad implica aumentar
nuestras fortalezas internas, dejar
de ser sensibles y ser más fuertes.
La realidad es
que el conocimiento y la voluntad se complementan. En el marco
histórico, las buenas decisiones y el correcto raciocinio, siempre han ido de
la mano, ambas facultades inmateriales han sido fuertemente admiradas y
buscadas en personas icónicas y grandes líderes.
la inteligencia
comporta un correcto análisis del entorno y del estado interno de la persona
mientras que la voluntad implica una capacidad por orientar nuestras acciones
hacia un objetivo. Por otra parte, la voluntad está más relacionada con el acto
de hacer algo, sin embargo, la inteligencia no guarda relación con la acción
sino con el razonamiento.

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